Veinticinco aborígenes se graduaron en la UNL
Santa Fe.— "Sin esta beca no iba a tener la posibilidad de estudiar porque soy de una comunidad muy pobre de Perú y mis padres no tenían el dinero suficiente para mandarme a una universidad. Ahora lo logré". Las palabras son de Valeria Chalá, una peruana de 21 años que logró emocionar a los 25 aborígenes que hicieron en nuestra provincia una tecnicatura agraria.
Estuvieron en Esperanza becados para estudiar. Son 20 jóvenes de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia y otros 5 de Santa Fe que regresarán a sus comunidades de raíces aborígenes y afrolatinas para aplicar lo aprendido.
Tras un arduo cursado de dos años, que se sumó al sacrificio de no ver a sus familias en ese tiempo, el grupo egresó de la tecnicatura en Administración de Empresas Agropecuarias, de la facultad de Esperanza de la Universidad Nacional del Litoral.
La beca fue posible por medio de Indigenous and Afro Latino Scholarship Program (Ials), un programa internacional que forma académicamente a jóvenes de escasos recursos y raíces de pueblos originarios.
Además, mediante un convenio firmado con el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia, se incorporaron a la tecnicatura cinco estudiantes de comunidades indígenas santafesinas (Colonia Dolores, Berna, Helvecia, Melincué y Rosario). Entre ellos, Pamela Gonzalez, de la Comunidad Indígena Mocoví "Noagué Noa Nonot'i", asentada en la localidad de Melincue, al sur de Santa Fe.
Los jóvenes se vistieron de gala para participar del acto de colación ayer por la tarde. Uno de ellos se destacó del resto porque lució la vestimenta típica de su comunidad quechua de Bolivia: poncho, una colorida bufanda y un gorro con adornos de tejidos y plumas.
La ceremonia fue presidida por el rector Albor Cantard y se realizó en el Paraninfo de Santa Fe, donde se colocaron las banderas de los países de de los egresados. "Para mí, ha sido un éxito total llegar a estudiar una universidad de prestigio internacional. Ha sido muy enriquecedora la experiencia, tuvimos distintas materias que nos servirán para volcar los aprendizajes en nuestras comunidades", dijo el egresado José Guamán, de Totoras, una pequeña población del centro de Ecuador.
La Tecnicatura en Administración de Empresas Agropecuarias fue especialmente diseñada en una currícula de dos años de duración. En este primer período fue dictada conjuntamente entre tres facultades de la UNL: Ciencias Agrarias, Veterinarias y Económicas.
A través de cursos teóricos y prácticos, los estudiantes aprendieron técnicas agrícolas de bajo costo y el mercadeo de productos. Están capacitados para proyectar, organizar y gestionar sus propios emprendimientos, en forma individual o asociada, entre otras salidas laborales posibles en su zona rural, con economías dedicadas a actividades agrícolas, ganaderas o de turismo artesanal.
"Provengo de Maragua (Chuquisaca, Bolivia) y esta experiencia servirá para intentar superar las necesidades de mi comunidad quechua ya que todos saben de las luchas de los pueblos indígenas", destacó Mario Romero, de 23 años. Por su parte, Jesús Castro, de Perú, siente que aprendió "muchos conocimientos y herramientas para desarrollar nuevas ideas y proyectos relativos a la agricultura. Quiero innovar, aprovechar los recursos de la zona y ayudar a mi comunidad".
Además, estos chicos que llegaron a Esperanza con diversos marcos culturales, compartieron la realidad santafesina e interactuaron con estudiantes universitarios tanto argentinos como otros intercambistas extranjeros. En el verano, hicieron dos viajes de estudio por el país.
Fuente: Diario LA CAPITAL

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